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Aplicaciones web: Rentabilizar Internet

Actualmente, se habla mucho del comercio electrónico, sobre todo, del que tiene com objeto la venta a los consumidores finales o B2C (business to consumer).
Quizás se esté dando demasiada importancia a este uso de Internet, como si no existiera otra forma de beneficiarse de ella. En efecto, el número de transacciones procedentes del B2C representa sólo el 20% del total de transacciones realizadas a través de Internet en comparación con el 80% que tienen lugar entre empresas. Este hecho pone de manifiesto la siguiente realidad: Las relaciones internas de la empresa, entre sus proveedores y sus clientes, se están efectuando a través de la red y esta tendencia está aumentando cada día.

Rentabilizar Internet

El uso inteligente de internet esta cambiando la propia organización de las empresas y cuando este cambio se efectúa correctamente los resultados son notables. Cisco systems, la segunda empresa de mayor valor en el mercado y con solo treinta y cinco mil empleados, realiza casi todas sus transacciones a través de su Web. Zara ha conseguido reducir a dos semanas el tiempo necesario para rediseñar un producto y ponerlo en el mercado recogiendo información de todas sus ventas y transfiriéndola por la red a la sede central, donde se procesa. Estos dos ejemplos junto a otros muchos de este tipo tienen el mismo denominador: las aplicaciones Web.

Aplicaciones Web

Cuando la informática se introdujo por vez primera en la empresa lo hizo bajo un modelo cliente / servidor. Los usuaríos disponían de una terminal con una pequeña pantalla verde conectada a un servidor donde coexistían los datos y el software. Más tarde, con la aparición del PC, el modelo cambió y la lógica y los datos pasaron a residir completamente en el PC con los consecuentes problemas de administración, soporte y coste de las licencias. Esto no varió demasiado durante bastante tiempo, pero ahora, parece que volvemos al principioi. La era del PC ha terminado para dejar paso a la era Internet y es justamente ahí, donde se van a alojar nuestros programas y datos. Con las aplicaciones Web se recupera el papel del servidor que se convierte ahora en un servidor web. Los datos se almacenan en bases de datos accesibles desde un navegador Web o una terminal móvil gracias a la lógica que se ejecuta en el servidor y al diseño del interfaz que es transferido a dichas terminales. Todos conocemos buenos ejemplos de este tipo de programas, como puede ser el correo electrónico basado en Web o las comunidades en línea.

¿Qué tipos de aplicaciones Web existen?

Una de las primeras cuestiones que pueden surgir al plantearnos migrar nuestros datos a Internet es el riesgo que ello conlleva en cuanto a seguridad y disponibilidad. Este dilema nos sirve bien para introducir la distinción entre dos tipos de aplicaciones Web según su entorno de funcionamiento. Este puede ser una intranet o por el contrario una extranet. En el primer caso, la aplicación se aloja y está sólo disponible dentro de la red interna de la empresa y en el segundo, lo está en cualquier punto con acceso a Internet. Entonces si no disponemos de una buena conexión y/o preferimos tener nuestras aplicaciones dentro de la organización lo podremos hacer sin renunciar a las ventajas de las tecnologías de Internet. Si necesitamos llegar a usuarios fuera de nuestra red, optaremos por una extranet y colocaremos la aplicación en un servidor con buena conexión a Internet que suele contratarse a una compañía especializada.

¿Qué ventajas proporciona una aplicación Web?

Puesto que el mantenimiento del sistema se concentra en el servidor, el gasto se reduce. En general, es el proveedor del servicio quien se preocupa de tener la aplicación siempre disponible y actualizada a cambio de una cuota fija razonable. Se podrían encontrar numerosas ventajas más, pero probablemente, la propiedad más destacada sea la conectividad que proporciona Internet permitiendo el acceso a la aplicación desde cualquier punto. Esto nos permite ahorrarnos invertir en costosas infraestructuras de comunicaciones que en muchos casos podrían ser sencillamente imposibles.

¿Qué debemos pedir a una aplicación Web?

Para que una aplicación Web sea eficaz, debemos exigirle algunas cualidades indispensables: seguridad, escalabilidad, portabilidad y un diseño eficiente del interfaz y el programa. La escalabilidad y la portabilidad son las que con mas frecuencia caen en el olvido. Escalabilidad significa que la aplicación tendrá la capacidad de crecer junto con las necesidades de sus usuarios. Portabilidad va ligado al concepto de escalabilidad, pues, se refiere a la compatibilidad de la aplicación con los múltiples sistemas operativos y plataformas existentes en el mercado. En general, cuando las demandas de los usuarios crecen, la aplicación debe cambiar de plataforma para pasar de un servidor pequeño a uno mediano o grande. Es entonces, cuando la portabilidad es crítica para poder “escalar” sin problemas, independientemente del entorno que se requiera.
Sin duda, las aplicaciones Web tienen aún un largo camino por recorrer, pero son ya una opción muy interesante, especialmente, en tareas dónde las bases de datos juegan un papel predominante y los usuarios se encuentran dispersos.

® Jordi Monmany - WebVillage